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Uso, limpieza y mantenimiento

¿Qué tipo de sábanas debo utilizar?

Publicado el 11 Diciembre, 2013

El colchón Babykeeper® está diseñado para posicionar el bebé sobre la tapa de color blanco. Los ensayos con bebé maniquí han demostrado que el uso de sábanas bajeras pueden reducir ostensiblemente la capacidad que tiene el colchón para ventilar el microclima que rodea al bebé. Es posible usar la funda a modo de sábana, por lo que es recomendable tener una funda de repuesto. El uso de fundas ajenas a Babykeeper® no asegura la reducción de riesgos. El mecanismo de seguridad de Babykeeper® se basa en su capacidad para intercambiar aire y no retener ni el CO2 ni el exceso de calor, por lo que usar láminas impermeables perjudica dicho intercambio. Si se observa una mancha o se percibe que ha habido un derrame, simplemente se puede lavar el núcleo y la funda. Para mantener las condiciones higiénicas del colchón se recomienda un lavado cada dos o tres días.

No se debe poner el núcleo directamente en contacto con el bebé ya que su estructura de poro abierto le confiere un acabado áspero para su piel.

¿Puedo secar el núcleo al sol?

Publicado el 11 Diciembre, 2013

No recomendamos dejar el núcleo expuesto a la luz solar ya que está compuesto por un material fotosensible y perdería color por oxidación.

¿Cómo puedo limpiar el núcleo?

Publicado el 11 Diciembre, 2013

La forma más cómoda y rápida de lavar el núcleo es meterlo en la bañera y enjuagarlo con agua del grifo. Es importante que esté totalmente seco antes de enfundarlo de nuevo.

¿Puedo limpiar la funda en la lavadora?

Publicado el 11 Diciembre, 2013

Sí, el tejido de la funda puede meterse en la lavadora junto con el resto de la colada. Recomendamos no utilizar proceso de lavado de más de 40ºC. Puede secarse tanto al aire como en la secadora. Es importante asegurarse de que el cursor de la cremallera no queda dañado después de cada lavado. No se debe usar suavizante ya que los colorantes y/o aromatizantes que se utilizan en algunos suavizantes pueden generar alergias indeseadas en el bebé.

¿Cómo puedo mantener el colchón higienizado?

Publicado el 11 Diciembre, 2013

Tanto la funda como el núcleo son fáciles de limpiar y de secado rápido, por lo que es muy sencillo mantener el entorno de descanso del bebé en las mejores condiciones higiénicas. Al ser fácilmente lavable permite poder cambiarlo de ambiente sin riesgo de proliferación de bacterias.

Pese a que se ha avanzado mucho en el tratamiento de materiales con agentes fungicidas, antibacterias y antiacaros, la opción del equipo de investigadores que ha desarrollado Babykeeper® ha sido eliminar agentes químicos no deseables en el producto y en sus componentes. De esta forma se ha conseguido el certificado OEKOTEX clase 1 que asegura que no hay toxicidad para los rangos de sensibilidad del bebé. Como medida de protección biológica, sus materiales son 100% lavables con un secado en tiempo récord. Un lavado supera con creces la salubridad que ofrece cualquier tratamiento químico aplicado a los productos de consumo. La mayoría de colchones del mercado o no se pueden lavar o sólo se puede lavar la funda con tiempos de secado extremadamente largos. Un núcleo antiguo o reutilizado que no se puede lavar acumula ácaros y otros organismos y se ha establecido por los expertos como factor de riesgo de muerte súbita. Además, Babykeeper® se envasa al vacío para evitar contaminantes potenciales durante el almacenamiento y la distribución llegando a punto de utilización en las mejores condiciones.

Ya lo he sacado del envase, ¿ahora qué?

Publicado el 11 Diciembre, 2013

Para un uso correcto del colchón Babykeeper® se recomienda que antes del primer uso se lave la funda a mano con agua templada (<40ºC), aclarando con agua abundante para eliminar cualquier resto de jabón. También es posible lavar en lavadora siguiendo las instrucciones de lavado de la etiqueta de la funda. No se debe usar suavizante ya que los colorantes y/o aromatizantes que se utilizan en algunos suavizantes pueden generar alergias indeseadas en el bebé.

Por otro lado el núcleo es un material de fácil secado y se recomienda enjuagarlo antes del primer uso. Para enjuagar el núcleo basta con usar agua proyectada con una ducha hasta dejarlo limpio. Es importante no enfundarlo húmedo, por eso después de enjuagarlo se recomienda dejarlo secar al aire o secarlo usando un secador/ventilador en frío.

¿Cómo guardo el colchón si no voy a utilizarlo todavía?

Publicado el 11 Diciembre, 2013

Se debe de almacenar enrollado y envasado al vacío si el periodo de tiempo que va a estar sin usar es inferior a dos meses. Se debe evitar también la presencia de agua o humedades, polvo, presencia de ácaros, cambios bruscos de temperatura, pesos sobre la caja mayores de 50kg o exposición directa al sol.

En el caso de que este periodo vaya a ser superior a dos meses, se recomienda abrir la bolsa de vacío y almacenarlo desenrollado, evitando pesos sobre el colchón que pudiesen deformar permanentemente la planitud del colchón. También se debe evitar la presencia de tejidos o elementos próximos que hayan sido usados por animales de compañía.

¿Por qué el colchón se sirve envasado y sellado?

Publicado el 11 Diciembre, 2013

Durante el proceso de fabricación los materiales utilizados por BabyKeeper® se someten a un estricto control de calidad que asegura un comportamiento correcto de los materiales y un control de contaminantes tales como polvo, ácaros y bacterias. Para evitar una contaminación no controlada, el producto se comprime y se sella. Además, el colchón BabyKeeper® se sirve enrollado para que resulte más cómodo de llevar por el cliente final. Es deseable que el producto se abra en casa y se lea el manual de uso (presente dentro de la bolsa). Si el producto permanece enrollado más de lo necesario tardará más tiempo en volver a su forma original.

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