Durante los primeros meses de vida, el bebé pasa la mayor parte del día durmiendo: entre 14 y 17 horas. Al estar tanto tiempo tumbado, apoyar la cabeza siempre en el mismo punto puede afectar a su forma. Es lo que conocemos como plagiocefalia posicional. Hoy os contamos por qué aparece y qué hacer para evitarla.
Por Pedro Camacho García, enfermero de Neonatología y Pediatría.
Qué es la plagiocefalia posicional
Cuando el bebé duerme siempre apoyando la cabeza del mismo lado, puede aparecer un aplanamiento del cráneo que se conoce como plagiocefalia posicional o síndrome de la cabeza plana. En los primeros meses, los huesos del cráneo aún no se han soldado y son muy moldeables, así que una presión continuada sobre la misma zona deja huella con facilidad. Más allá de la cuestión estética, algunos estudios la han relacionado con alteraciones visuales como el astigmatismo, por eso merece la pena prevenirla.
Una ayuda importante es el sistema Nest® de BabyKeeper®, que ayuda a prevenir la plagiocefalia posicional desde el nacimiento. Es especialmente útil hasta que el bebé es capaz de moverse solo mientras duerme, normalmente entre los 4 y los 6 meses. Si para entonces no ha presentado signos de cabeza plana, es poco probable que los desarrolle más adelante.
Boca arriba para dormir, cambiando el apoyo de la cabeza
El decúbito supino, o boca arriba, es la postura más segura para dormir y la que recomiendan los pediatras para reducir el riesgo de muerte súbita del lactante. Es uno de los temas que más preocupan a padres y profesionales, y por eso el colchón BabyKeeper® se ha diseñado para reducir los factores de riesgo externos al bebé, como el sobrecalentamiento, la reinhalación de CO2 o un colchón demasiado blando.
El inconveniente es que, si el bebé apoya siempre la misma zona, la nuca o uno de los laterales pueden aplanarse. Sobre todo si tiende a girar la cabeza siempre hacia el mismo lado, algo habitual cuando hay una tortícolis congénita u otra molestia en los músculos del cuello. En ese caso la deformidad se va haciendo más evidente con el paso de los días, y conviene consultarlo con el pediatra.
La solución no es cambiarle de postura para dormir, sino variar el apoyo de la cabeza. Además de usar un colchón con sistema antiplagiocefalia como el BabyKeeper® Ternum, os recomiendo alternar hacia qué lado gira la cabeza cada vez que lo acostéis, por ejemplo tras cada toma.
Las posturas a lo largo del día
Boca arriba
Para dormir, siempre boca arriba. Id alternando el lado en que apoya la cabeza: una vez hacia la derecha y la siguiente hacia la izquierda. Así reducimos en gran medida el riesgo de deformidad craneal.
De lado, solo despierto
Colocarle de lado mientras está despierto y vigilado, por ejemplo durante el juego, ayuda a variar los puntos de apoyo de la cabeza. Para dormir, en cambio, no se recomienda: es una postura inestable y muchos bebés acaban girándose boca abajo, sobre todo los que tienen buen tono muscular desde el nacimiento.
Boca abajo, solo despierto y vigilado
Cuando el bebé está despierto, ponerle boca abajo sobre una superficie firme y siempre vigilado es uno de los mejores ejercicios para prevenir la plagiocefalia. Además, fortalece el cuello y favorece su desarrollo motor. Empezad con ratos cortos e id aumentando poco a poco hasta llegar a unos 30 minutos por la mañana y otros 30 por la tarde.
Otros gestos que ayudan
- Llevarlo en brazos con frecuencia, o con mochila de porteo o bandolera, para que la parte de atrás de la cabeza no esté siempre apoyada.
- Evitar que pase mucho tiempo seguido en el carrito, la hamaca o la silla del coche, sobre todo con reposacabezas muy ajustados.
- Cambiar de vez en cuando la orientación de la cuna en la habitación: el bebé tiende a girar la cabeza hacia el lado del que le llegan los ruidos y la luz.
Estas medidas son especialmente importantes en los primeros meses, cuando la cabeza del bebé es más moldeable.
Sin alarmarse, pero atentos
Es importante que los padres sepan que este problema existe, pero sin preocuparse en exceso. Con un colchón de cuna BabyKeeper® y estos consejos, es sencillo reducir el riesgo y evitar soluciones más incómodas, como el casco ortopédico. Si notas que la cabeza de tu bebé empieza a aplanarse o que siempre gira hacia el mismo lado, coméntalo con tu pediatra: cuanto antes se detecta, más fácil es corregirlo.
Pedro Camacho García
Enfermero de Neonatología y Pediatría. Osteópata. Autor del libro Mi recién nacido: la guía definitiva y más completa de ayuda a padres ante el nacimiento del bebé. mireciennacido.com


