Google+ BabyKeeper, consejos y dudas frecuentes

Consejos y dudas frecuentes

Salud y descanso

¿Por qué BabyKeeper es un colchón de cuna único?

BabyKeeper® es el primer y único colchón de cuna certificado como producto sanitario por su capacidad para reducir el riesgo de muerte súbita en el lactante.

¿Qué es la SMSL?

La muerte súbita del lactante es un síndrome, es decir, con los medios existentes hoy día no se ha encontrado todavía una explicación concreta que aclare porque el bebé ha dejado de respirar y ha fallecido mientras dormía. Tampoco hay un tratamiento 100% eficaz ni un diagnóstico preciso, aunque sí que se ha conseguido avanzar mucho en la prevención.

En este sentido, los científicos han encontrado relaciones causa efecto que han permitido reconocer claramente que factores han multiplicado la probabilidad de observar una muerte súbita y precisamente estos factores son los que permiten prevenir el síndrome.

Hay dos clases de factores de riesgo: los endógenos (genética, hábitos de la madre durante el embarazo, etc.) y los exógenos (los que rodean al bebé mientras duerme). Los factores exógenos son factores que estresan los sistemas nerviosos, respiratorios y circulatorios del bebé y se han relacionado con señales que, dada la inmadurez de los sistemas, los fatigan y/o los bloquean desencadenando una parada respiratoria. Estos factores son: el estrés térmico, la toxicidad del aire, la postura, la obstrucción total o parcial de las vías respiratorias y la biocompatibilidad de los productos que lo rodean (alergias e hipersensibilidad).

¿Se puede evitar la SMSL?

No se puede evitar ya que no se conocen todas las causas que lo provocan, pero sí que se puede reducir el riesgo.

¿Cómo reduce el colchón BabyKeeper el riesgo de SMSL?

El SMSL está relacionado con factores exógenos como sobrecalentamiento, inhalación tóxica, apneas prolongadas, reflujos gastroesofágicos o lecho con firmeza inadecuada.

El ESCI (European Sleep Care Institute) lleva años investigando la forma de reducir el impacto de cada uno de estos factores exógenos, y del resultado de sus estudios ha nacido este nuevo colchón de cuna. Gracias a los materiales utilizados en la elaboración de este producto y a sus características intrínsecas se consigue reducir el riesgo de muerte súbita en el lactante actuando sobre los diferentes elementos clave.

Para saber más sobre estos materiales visita la sección de “Características del producto”.

¿Por qué el colchón BabyKeeper es un producto sanitario?

Cuando un colchón de bebés reivindica propiedades que previenen problemas de salud o sirven para tratar una patología o dolencia, el colchón pasa a ser un producto sanitario y está regulado por el Real Decreto 1591/2009 con supervisión de la Agencia Española del Medicamento que es quien otorga en España la licencia de fabricante de producto sanitario.

Cuando el fabricante obtiene dicha licencia, el producto fabricado es un producto sanitario y se reconoce porque ostenta el marcado CE. Los productos para bebés con reivindicaciones de prevención y/o tratamiento de dolencia, enfermedad o patología sin marcado CE están cometiendo una infracción grave y pueden ser sancionados en cualquier momento por el Ministerio de Sanidad.

¿Qué más se puede hacer para reducir los riesgos de SMSL?

La Asociación Americana de Pediatría propone los siguientes consejos para aumentar la seguridad del bebé

  • Posicionar al bebé en posición supino en todos los sueños (asegurar que todos los cuidadores del bebé conozcan esta norma ya que el cambio de hábitos posturales aumenta el riesgo de muerte súbita).
  • Usar superficies firmes.
  • Es recomendable compartir habitación con el bebé pero no compartir la cama.
  • Mantener fuera de la cuna elementos sueltos y/o blandos tales como muñecos, almohadones, ropa, etc.
  • Durante el embarazo acudir al ginecólogo de forma regular.
  • Evitar presencia de humos de tabaco tanto en el embarazo (fumador y fumador pasivo) como después del nacimiento.
  • Evitar el uso de alcohol y de drogas tanto en el embarazo como después del nacimiento.
  • Se recomienda la lactancia materna.
  • Se recomienda el uso del chupete tanto durante la siesta como en el resto de sueños.
  • Evitar el sobrecalentamiento del bebé (por exceso de ropa, mantas o climatización).

¿Por qué en ocasiones mostramos al bebé boca abajo?

La postura prono se ha relacionado de forma muy clara con una mayor probabilidad de muerte súbita, hasta que no se conozcan con exactitud la relación entre la postura y la parada respiratoria, en ningún caso se recomienda usar una postura prono por prudencia. Sin embargo, el colchón Babykeeper® se ha diseñado para que en caso de que el bebé se mueva y finalmente acabe en una postura prono (cuando hay movilidad es la postura más estable y es probable que sea la postura que el bebé encuentra más cómoda y natural), no se multipliquen los riesgos consiguiendo una ventilación del CO2 expirado, una correcta evacuando del calor, eliminando elementos no firmes de las vías respiratorias, permitiendo al bebé respirar a través del colchón, incluso evacuando posibles líquidos como la regurgitación, la diarrea, etc. que pueden obstruir a las vías respiratorias.

¿Es bueno que el colchón sea firme?

La firmeza no debe ser sinónimo de rigidez, pero sí de seguridad. La falta de firmeza es un factor de riesgo de muerte súbita. Un colchón blando potencia el aislamiento térmico, la encapsulación de las vías respiratorias y la postura estática. El colchón Babykeeper® es uno de los colchones para bebés con firmeza media-alta con más garantías de durabilidad y resistencia del mercado.

¿Por qué es importante el sueño en el desarrollo del bebé?

El bebé inicia el hábito del sueño antes de nacer, sobre los 7 meses de embarazo. Cuando nace el bebé necesitará entre 15 y 18 horas de sueño en los primeros meses y su estructura del sueño será diferente a la de un niño o un adulto. Por ejemplo, la fase REM es más larga en los bebés de menos de 2 años, durando casi el 50% del total del sueño efectivo, mientras que en un adulto la fase REM con suerte será del 25%. La etapa REM es crucial para el desarrollo cognitivo y neuronal, mientras que las fases de onda lenta (sueño profundo) se relacionan con la regeneración celular y la recuperación física.

No obstante estas fases no son continuas sino que mantiene ciclos de entrada y salida de fase llegándose a registrar entorno a 5-6 fases diarias en un bebé. La fase REM también se llama sueño paragógico porque pese a ser muy activa y parecer profunda cualquier estresor o perturbación puede sacar al bebé rápidamente del REM, perdiendo cuanto menos un 20% del desarrollo cognitivo programado para esa noche.

Por otro lado la regeneración celular (física) y el crecimiento sucede en mayor medida en el resto de fases, siendo la hormona del crecimiento uno de los mayores inductores de la reproducción celular dando una señal (pulso) claramente legible tras la primera hora de sueño. Es clave por tanto que el bebé mantenga una hora seguida con la calidad de sueño correcta para que aparezca el evento aquí descrito.

Dormir correctamente permite al bebé regular el ritmo circadiano que mantendrá para toda su vida, algo que será clave y que más tarde permitirá al niño crecer físicamente y cognitivamente. Se ha demostrado que privados de fase REM los niños aumentan notablemente el nivel de ansiedad, agresividad, falta de rendimiento y memoria. También se ha demostrado que los trastornos del sueño afectan gravemente al sistema endocrino, lo que puede provocar trastornos en la alimentación pudiendo derivar en obesidad infantil, APNEA del sueño e hiperactividad. Así mismo, los trastornos o problemas de sueño cuando llegan a la pre adolescencia y adolescencia potencian la aparición del trastorno bipolar, abuso de sustancias, depresión y trastornos alimenticios.

¿Qué certificados garantizan este producto?

Este producto se ha creado bajo unos estrictos controles de calidad para poder ser certificado como producto sanitario.

CE: El colchón BabyKeeper ha conseguido el marcado CE que certifica que cumple con la Directiva Europea aplicable a este tipo de producto.

PRODUCTO SANITARIO: Licencia concedida por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).

OEKO-TEX: Certifica que no se han empleado sustancias nocivas en la elaboración del producto, y que el producto puede estar en contacto con las pieles más sensibles, como las de los bebés.

HYG CEN: Garantiza que el material está libre de toxicidades y es apto para el uso hospitalario y sanitario.
Más información en Base científica > Certificados

Uso, limpieza y mantenimiento

¿Por qué el colchón se sirve envasado y sellado?

Durante el proceso de fabricación los materiales utilizados por BabyKeeper® se someten a un estricto control de calidad que asegura un comportamiento correcto de los materiales y un control de contaminantes tales como polvo, ácaros y bacterias. Para evitar una contaminación no controlada, el producto se comprime y se sella. Además, el colchón BabyKeeper® se sirve enrollado para que resulte más cómodo de llevar por el cliente final. Es deseable que el producto se abra en casa y se lea el manual de uso (presente dentro de la bolsa). Si el producto permanece enrollado más de lo necesario tardará más tiempo en volver a su forma original.

¿Cómo guardo el colchón si no voy a utilizarlo todavía?

Se debe de almacenar enrollado y envasado al vacío si el periodo de tiempo que va a estar sin usar es inferior a dos meses. Se debe evitar también la presencia de agua o humedades, polvo, presencia de ácaros, cambios bruscos de temperatura, pesos sobre la caja mayores de 50kg o exposición directa al sol.

En el caso de que este periodo vaya a ser superior a dos meses, se recomienda abrir la bolsa de vacío y almacenarlo desenrollado, evitando pesos sobre el colchón que pudiesen deformar permanentemente la planitud del colchón. También se debe evitar la presencia de tejidos o elementos próximos que hayan sido usados por animales de compañía.

Ya lo he sacado del envase, ¿ahora qué?

Para un uso correcto del colchón Babykeeper® se recomienda que antes del primer uso se lave la funda a mano con agua templada (<40ºC), aclarando con agua abundante para eliminar cualquier resto de jabón. También es posible lavar en lavadora siguiendo las instrucciones de lavado de la etiqueta de la funda. No se debe usar suavizante ya que los colorantes y/o aromatizantes que se utilizan en algunos suavizantes pueden generar alergias indeseadas en el bebé.

Por otro lado el núcleo es un material de fácil secado y se recomienda enjuagarlo antes del primer uso. Para enjuagar el núcleo basta con usar agua proyectada con una ducha hasta dejarlo limpio. Es importante no enfundarlo húmedo, por eso después de enjuagarlo se recomienda dejarlo secar al aire o secarlo usando un secador/ventilador en frío.

¿Cómo puedo mantener el colchón higienizado?

Tanto la funda como el núcleo son fáciles de limpiar y de secado rápido, por lo que es muy sencillo mantener el entorno de descanso del bebé en las mejores condiciones higiénicas. Al ser fácilmente lavable permite poder cambiarlo de ambiente sin riesgo de proliferación de bacterias.

Pese a que se ha avanzado mucho en el tratamiento de materiales con agentes fungicidas, antibacterias y antiacaros, la opción del equipo de investigadores que ha desarrollado Babykeeper® ha sido eliminar agentes químicos no deseables en el producto y en sus componentes. De esta forma se ha conseguido el certificado OEKOTEX clase 1 que asegura que no hay toxicidad para los rangos de sensibilidad del bebé. Como medida de protección biológica, sus materiales son 100% lavables con un secado en tiempo récord. Un lavado supera con creces la salubridad que ofrece cualquier tratamiento químico aplicado a los productos de consumo. La mayoría de colchones del mercado o no se pueden lavar o sólo se puede lavar la funda con tiempos de secado extremadamente largos. Un núcleo antiguo o reutilizado que no se puede lavar acumula ácaros y otros organismos y se ha establecido por los expertos como factor de riesgo de muerte súbita. Además, Babykeeper® se envasa al vacío para evitar contaminantes potenciales durante el almacenamiento y la distribución llegando a punto de utilización en las mejores condiciones.

¿Puedo limpiar la funda en la lavadora?

Sí, el tejido de la funda puede meterse en la lavadora junto con el resto de la colada. Recomendamos no utilizar proceso de lavado de más de 40ºC. Puede secarse tanto al aire como en la secadora. Es importante asegurarse de que el cursor de la cremallera no queda dañado después de cada lavado. No se debe usar suavizante ya que los colorantes y/o aromatizantes que se utilizan en algunos suavizantes pueden generar alergias indeseadas en el bebé.

¿Cómo puedo limpiar el núcleo?

La forma más cómoda y rápida de lavar el núcleo es meterlo en la bañera y enjuagarlo con agua del grifo. Es importante que esté totalmente seco antes de enfundarlo de nuevo.

¿Puedo secar el núcleo al sol?

No recomendamos dejar el núcleo expuesto a la luz solar ya que está compuesto por un material fotosensible y perdería color por oxidación.

¿Qué tipo de sábanas debo utilizar?

El colchón Babykeeper® está diseñado para posicionar el bebé sobre la tapa de color blanco. Los ensayos con bebé maniquí han demostrado que el uso de sábanas bajeras pueden reducir ostensiblemente la capacidad que tiene el colchón para ventilar el microclima que rodea al bebé. Es posible usar la funda a modo de sábana, por lo que es recomendable tener una funda de repuesto. El uso de fundas ajenas a Babykeeper® no asegura la reducción de riesgos. El mecanismo de seguridad de Babykeeper® se basa en su capacidad para intercambiar aire y no retener ni el CO2 ni el exceso de calor, por lo que usar láminas impermeables perjudica dicho intercambio. Si se observa una mancha o se percibe que ha habido un derrame, simplemente se puede lavar el núcleo y la funda. Para mantener las condiciones higiénicas del colchón se recomienda un lavado cada dos o tres días.

No se debe poner el núcleo directamente en contacto con el bebé ya que su estructura de poro abierto le confiere un acabado áspero para su piel.

¿Cuánto tiempo puedo utilizar un mismo colchón?

Se recomienda no utilizar ningún colchón para bebés durante más de 3 años.

¿Se puede utilizar un mismo colchón para diferentes bebés?

Pese a que la durabilidad de los componentes garantiza más del doble de vida útil, los estudios recomiendan no intercambiar ningún colchón entre bebés.

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