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Cómo ayudar a tu bebé a dormir en verano

Con el calor, a muchos bebés les cuesta dormirse, se despiertan más a menudo o amanecen sudados. Te contamos cómo preparar la habitación, cómo vestirlo y qué señales vigilar para que descanse fresco y seguro durante todo el verano.

Durante los primeros meses de vida, el sistema que regula la temperatura corporal del bebé todavía no está maduro, por lo que le cuesta adaptarse a los cambios de temperatura. Además, el exceso de calor es uno de los factores de riesgo asociados al síndrome de muerte súbita del lactante, así que en verano conviene prestar especial atención a que su entorno de descanso se mantenga fresco.

Resumen rápido

  • Habitación fresca: lo ideal es 18-22 ºC; si usas aire acondicionado, sin bajar de 24 ºC y sin chorro directo.
  • Ropa mínima y de algodón: un body fino o un saco de verano.
  • Nada de mantas gruesas, almohadas ni fundas plásticas en la cuna.
  • Comprueba si tiene calor tocándole la nuca o el pecho, no las manos.
  • Pecho o biberón a demanda: hasta los 6 meses no necesita agua.

Temperatura de la habitación

Lo ideal, en cualquier época del año, es que la habitación del bebé esté entre 18 y 22 ºC. En pleno verano es difícil conseguirlo sin aire acondicionado, así que lo importante es evitar el calor excesivo. Un termómetro de habitación te ayudará a saber en qué temperatura está realmente.

Algunos trucos que funcionan:

  • Ventila por la noche y a primera hora de la mañana, y cierra ventanas y persianas en las horas de más calor.
  • Coloca la cuna en la zona más fresca, lejos de la ventana y de la pared que más sol recibe.
  • Si usas ventilador, oriéntalo hacia la pared o el techo para que mueva el aire de la habitación sin apuntar a la cuna.

Un detalle extra: en verano amanece muy pronto, y la luz despierta a muchos bebés antes de tiempo. Unas persianas o cortinas opacas ayudan a mantener la habitación fresca y a oscuras.

Aire acondicionado y bebés: ¿sí o no?

Sí, se puede usar con unas precauciones básicas. Suele recomendarse programarlo en torno a 24-26 ºC, para que no haya una diferencia brusca con el exterior, y evitar que el chorro de aire vaya hacia la cuna. Una buena opción es encenderlo un rato antes para refrescar el dormitorio y apagarlo o subir la temperatura al acostar al bebé. Si lo mantienes encendido toda la noche, viste al bebé con una capa ligera.

¿Cómo vestir al bebé para dormir en verano?

Menos es más. Un body fino de algodón suele ser suficiente, y en las noches más calurosas puede dormir solo con el pañal y una camiseta de manga corta. Los tejidos naturales facilitan la transpiración, mientras que los sintéticos retienen el calor y el sudor.

Si usas saco de dormir, elige uno de verano: en las etiquetas suelen indicarse en TOG, una medida de lo que abrigan. Para el verano se utilizan los de 0,5 TOG o menos. Y nada de gorros para dormir: el bebé elimina gran parte del calor por la cabeza.

¿Hay que arropar al bebé en verano?

Normalmente no hace falta taparlo. Si refresca de madrugada, la opción más segura es un saco de dormir de verano. Si prefieres una sábana ligera de algodón, colócalo con los pies tocando el extremo de la cuna, remete bien la sábana a los lados del colchón y no la subas por encima del pecho. Recuerda que, en cualquier estación, el bebé debe dormir boca arriba y sin almohadas, cojines ni peluches en la cuna.

Un colchón y una ropa de cama que transpiren

Igual que la ropa, la superficie donde duerme el bebé debe dejar pasar el aire. Evita las fundas plásticas o muy gruesas, y si necesitas un protector impermeable, elige uno transpirable. Las sábanas, mejor de algodón.

Los colchones de cuna BabyKeeper® están fabricados con materiales de alta transpirabilidad que permiten la circulación del aire y ayudan a evacuar el exceso de calor y de CO2 de la cuna. Además, el modelo BabyKeeper® PRObiotics incorpora la tecnología Therm®: su funda cambia de color cuando la temperatura del bebé supera los 37,5 ºC, para que puedas detectar una posible subida de fiebre con un vistazo.

Un baño templado antes de dormir

El baño es un gran aliado para crear una rutina de sueño. En verano, el agua debe estar tibia, alrededor de 36 ºC. Aunque apetezca bañarlo con agua más fresca, el cambio brusco hace que su cuerpo note más el calor al salir. Comprueba siempre la temperatura con un termómetro de baño o con el codo antes de meterlo.

Baño templado para ayudar al bebé a dormir en verano

Mucha hidratación

Hasta los 6 meses, los bebés no necesitan agua: la leche materna o de fórmula les aporta todo el líquido que necesitan, incluso con calor. Lo que sí conviene es ofrecerles el pecho o el biberón con más frecuencia, también cuando se despierten por la noche. Si das el pecho, recuerda beber tú también más agua de lo habitual. A partir de los 6 meses, puedes ofrecerle agua durante el día.

¿Cómo saber si el bebé tiene calor?

Las manos y los pies no son buena referencia, porque suelen estar más fríos que el resto del cuerpo. Tócale la nuca o el pecho: si están muy calientes o sudados, está pasando calor. Otras señales son las mejillas muy rojas, el pelo húmedo, unos granitos rojos en cuello, pecho o espalda (la llamada sudamina) o que esté más inquieto e irritable de lo normal.

En ese caso, quítale una capa de ropa, ofrécele pecho o biberón y refréscale con una esponja húmeda.

Consulta con tu pediatra si notas signos de deshidratación: menos pañales mojados de lo habitual, orina más oscura, boca seca, fontanela (la zona blanda de la cabeza) hundida, o si está decaído, muy somnoliento o tiene fiebre.

Las siestas y los paseos

Las horas centrales del día son las más calurosas y es normal que los horarios de sueño se alteren. Aplica estos consejos también a las siestas, y ten algo de paciencia y flexibilidad.

Si duerme en el carrito, evita cubrirlo con una muselina o una mantita para protegerlo del sol: dentro se acumula el calor y la temperatura puede subir mucho en pocos minutos. Mejor una sombrilla o un parasol que deje circular el aire, y paseos a primera hora o al atardecer. Y nunca lo dejes solo dentro del coche, ni siquiera unos minutos.

Los mosquitos

Los mosquitos son especialmente molestos en verano. En bebés pequeños no se recomiendan los repelentes de uso tópico, porque pueden irritar su piel; si tienes dudas sobre cuál usar según su edad, consulta a tu pediatra. La opción más sencilla y segura es una mosquitera en la cuna y en el carrito.

Preguntas frecuentes

¿A qué temperatura pongo el aire acondicionado si duerme el bebé?

Suele recomendarse entre 24 y 26 ºC, sin que el chorro de aire vaya hacia la cuna. Si la habitación queda más fresca, vístelo con una capa ligera.

¿Es normal que el bebé sude mucho al dormir?

Es frecuente, sobre todo en la cabeza y el cuello. Si suda mucho, suele ser señal de que la habitación está demasiado caliente o lleva demasiada ropa.

¿Puede dormir con el ventilador encendido?

Sí, siempre que no apunte directamente a la cuna y esté fuera de su alcance. Lo mejor es orientarlo hacia la pared para que mueva el aire de la habitación.

¿Hay que darle agua a un bebé de pocos meses cuando hace calor?

No. Hasta los 6 meses, la leche materna o de fórmula le aporta toda la hidratación que necesita. Ofrécele el pecho o el biberón con más frecuencia.

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